Ninguna checada se edita ni se borra
El registro sólo crece. Una corrección es un apunte nuevo, con autor y motivo, y el original sigue a la vista. Un Excel o una hoja firmable no pueden demostrar eso.
Demostración
Si tu personal no trabaja frente a una computadora —obra, campo, rutas, limpieza, vigilancia— el reto no es la ley: es que la gente cheque todos los días sin que alguien tenga que perseguirla. Y que lo registrado sirva como prueba cuando te lo pidan.
La demostración abre sin registro y sin instalar nada.
Esa palabra —acordado— no es lo mismo que inalterable, y ahí es donde casi todos se van a equivocar. Un registro que el patrón puede rehacer después de los hechos es la parte interesada firmando su propia prueba. Aquí cada checada asienta quién la registró —la persona trabajadora, con su folio, o el supervisor cuando pasa lista— y queda encadenada para que nadie la mueva después. Cuánto pesa eso ante un tribunal lo dirá un abogado; lo que tu cliente no va a tener que hacer es reconstruirlo.
Las disposiciones técnicas de la STPS —las que fijarán los requisitos concretos del registro— no están publicadas y entran en vigor el 1 de enero de 2027. Cualquiera que hoy te venda "cumplimiento garantizado con la norma técnica" te está vendiendo algo que todavía no existe.
El registro sólo crece. Una corrección es un apunte nuevo, con autor y motivo, y el original sigue a la vista. Un Excel o una hoja firmable no pueden demostrar eso.
Alterar una checada vieja rompe la cadena y el sistema lo señala. En la demostración hay un botón que lo hace delante de ti.
La hora del hecho y la hora en que el servidor lo recibió y lo selló. Es lo que distingue una checada que llegó tarde por falta de señal de una capturada a mano tres días después.
PDF sellado más CSV, desde la consola ya abierta. Sin armar nada a mano cuando llega el requerimiento.
Datos ficticios. Nada de esto pide registro ni instala nada.
pago único
Sólo hay dos finales, y los dos están escritos. Si el proyecto sigue adelante, tienes seis meses de servicio. Si no sigue, tienes tu dinero de vuelta. No existe una tercera posibilidad en la que te quedes sin una cosa ni la otra.
El reembolso es a solicitud y sin condiciones. No hay plazo que se venza, no hay que explicar por qué, y se ejecuta aunque el proyecto se detenga.